Mostrando entradas con la etiqueta deseo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta deseo. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de mayo de 2020

Mercadeo


Ciertas tiendas comercian artículos sofisticados
en esta sociedad de mercadeo volátil.
Todos los días son laborables para el vendedor;
si hay que inventar más horas o un día, se hace.

En los mercados venden productos templados
y los comerciantes saturan con sus trucos.
Hasta se entrega a la madre si es necesario  
por una venta en efectivo o en cómodas cuotas.

Hay boticas saludables y tiendas insalubres;
las que facilitan un informe médico apto o
proporcionan un certificado de defunción.
Los clientes al evaluar adoptan su vicio futuro.

El consumismo es un vigoroso incentivador;
vanidoso inspirador de compras rebuscadas.
El calvo adquiere peluca, el peludo rasurador;
todos felices supliendo sus déficits o superávits. 

El deseo entra por los ojos, sigue al centro nérveo
y se explaya en saliva caída que certifica el gusto.
Convirtiéndose en ambición se decide la compra,
en pugna con el vendedor que protege su negocio.

El mercantilismo innova en un servicio pulcro;
el comercio desarrolla en vidrieras glamorosas.
Inflamados consumidores desesperan por rebajas;
el día festivo ha llegado y los anaqueles tiemblan.