martes, 25 de febrero de 2020

Antidemocracia


“La hora de la espada”, expresó el magno poeta Leopoldo Lugones;
cometiendo un sincericidio estético e ideológico sustancial.
Irrupción del primer golpe militar validado por esa frase demencial.

Hubo dictaduras ortodoxas y pseudo democracias monitoreadas
desde 1930. El pueblo avasallado y domesticado por absolutismos.

Dictaduras con enunciados repetidos: “salvadores de la patria”.
Era un subterfugio para el golpismo sin diques de contención;
ante ellos se doblegaron todos: justicia, política, prensa, pueblo.

La comedia de Les Luthiers es una crítica filosa al militarismo.
Se anunciaban los distintos cargos tras un golpe de Estado;
presidente y ministros: todos generales. En cambio, el ministro
de Educación: un sargento. Chiste despiadadamente intencionado.

Estudiar en los años dictatoriales fue peligroso y subversivo;
se debieron enmascarar las erudiciones y los autores peligrosos.
Inconveniente ser detenido con enunciados o nombres del Índex.

Golpe a la civilización humana fue la última dictadura militar;
avasalló cuanto emblema de derecho civil recortaba su accionar.
Nadie estaba a salvo; cualquier relación podía comprometer.
Se torturó igual; la novedad trágica fue la desaparición de personas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario