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martes, 3 de marzo de 2020

Cínicos


Los cínicos se simbolizan con una sonrisa oblicua o risa suave de presumido,
saludo sociable, más mirada neutra. Desorientan para simpatizar y seducir.

Comienzan escépticos y desconfiados, prosiguen pesimistas y finalizan cínicos;

declive decadente de personajes tóxicos y de astucia ilimitada. 

“Todos somos cínicos”, aducen satisfechos los verdaderos para exculparse;
eso es cinismo puro, así borronean cualquier línea divisoria y todos lo somos.

En un mundo donde abundan cómo se puede pretender que sea el paraíso;
inmutables los cínicos expresan su resentido punto de vista de la humanidad.

El cínico desarma un argumento con su estudiado contrargumento pulido;
este hipócrita es césar de la comunidad hedonista agitando su impudor.

Es absurdo que con estrategia descarada el cínico logre victimizarse;
pero ocurre más de una vez y uno furioso cree que lo toman por ingenuo.

Cualquiera puede variar su pasada creencia luego de balanceada reflexión;
el cínico elabora su auto-justificación en su habitual giro de 180 grados.

Con qué descaro el cínico lanza el chiste irónico o la humorada burlesca;
alardeando de superioridad neuronal y velocidad sináptica en su sadismo.

Manual del cinismo: recuerdos selectivos, desapego social, auto-indulto;
crítica viciosa, negativismo nocivo, murmuración petardista, ironía actoral.

Los cínicos enmascarados de sabios observan reposados sin involucrarse. 
Dicen estar de vuelta de todo. Esperan que haya fracaso para señalar: 
“ya lo había previsto antes”.


martes, 25 de febrero de 2020

Burlesco


Ironía es un recurso para aludir con disimulo.
Si digo que creo que alguien parece sabio
tan solo porque su voz es aterciopelada;
hago pensar si es verdad o soy un chistoso.

El sarcasmo de un pincha-papeles retirado
que dice que el mundo se movió a su alrededor;
cuando lo que hizo fue seguir detrás del referente,
y ahora oculta la inferioridad de su viejo oficio.

Satíricamente se induce a risa y reflexión;
función notable de denunciadores influyentes.
Parodia griega es relectura grotesca y cruel
de la historia y del arte avivando la audiencia.

Los satíricos subvirtieron los manejos sociales;
plumas filosas desde Roma hasta la modernidad.
Plausible aguijoneo con eficacia e histrionismo;
cáusticos burlan al poder, la gente y sus hábitos.

En la sátira la ironía es el cachetazo militante,
se ridiculiza todo lo que se mueve o no se mueve.
Premia el deseo popular de desmitificar al poderoso;
es el éxtasis superior del desaventajado y perdedor.

Dependiendo del malabarismo verbal del gracioso;
se amenizan las veladas o las largas horas muertas.
Desde aquellos viejos satíricos a estos archi famosos; 
el enclave del stand-up instaló un cómico popular.

La ironía refuerza la autoestima y la valoración;
debería ser un arma blandida con prudencia.
Si no será siempre el ejercicio malsano diario;
cuando el burlador saborea noquear a su víctima.